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Cómo saber cuando un adulto mayor necesita apoyo

Foto de cortesía del Departamento de Envejecimiento y Servicios de Largo Plazo de Nuevo México (New Mexico Aging and Long-Term Services Department)

Aprenda a reconocer cambios, inicie conversaciones atentas, e identifique recursos y servicios que permitan que su ser querido mantenga su independencia y calidad de vida.

Por Dr. Joey Long

El Dr. Joey Long es agente de información pública del departamento de servicios para personas mayores y a largo plazo de Nuevo México

Las fiestas son ocasión para reconectar con nuestros seres queridos. Sin embargo, cuando las visitas son pocas y no muy seguidas, también pueden ser ocasiones durante las cuales los cambios en un padre, abuelo o ser querido entrado en años se hacen más notorios.

Es posible que una madre que en sus tiempos fuese la anfitriona de toda la familia con facilidad, ahora le cueste manejarse en la cocina. Quizás un abuelo parezca más olvidadizo de lo usual o inestable al caminar. Podría ser que la casa esté menos arreglada, el correo sin abrirse se acumule, o un ser querido se vea singularmente retraído.

Estos cambios pueden incitar preguntas difíciles, tales como, ¿Es esto una parte normal del envejecimiento? ¿Sucede algo más aquí? ¿Cómo ofrecer ayuda sin que la persona sienta que está perdiendo su independencia?

El primer paso es poner atención, hacer preguntas y recordar que uno solo no tiene que figurarlo todo.

Observe qué ha cambiado

Todos envejecemos en forma diferente. En lugar de enfocarse sólo en la edad cronológica, vea si su ser querido ha cambiado sus rutinas habituales, habilidades, estado de ánimo o comportamiento.

La memoria y el pensamiento. Preguntar lo mismo repetidamente, faltar a citas comunes, tener dificultad para preparar una receta familiar, o confundirse en lugares conocidos puede ser señal de que se necesita una evaluación más profunda. Olvidar un nombre o dónde dejó uno las llaves pasa a cualquier edad. Los cambios persistentes que interfieren con la vida cotidiana son más preocupantes. Los problemas de la memoria pueden tener muchas causas, incluso los efectos secundarios de los medicamentos, las dificultades para dormir y otras condiciones de la salud. No quieren decir que alguien tiene demencia automáticamente, pero un profesional de la salud puede ayudar a identificar las posibles causas.

Movilidad y salud física: Ponga atención si a un ser querido le cuesta pararse de una silla, subir escaleras, acarrear las bolsas del mercado o caminar con seguridad. Las caídas frecuentes, moretones inexplicables, fatiga en aumento o dificultad para llegar al baño pueden indicar que las actividades diarias se han vuelto más difíciles.

Las rutinas y el cuidado diario: Un refrigerador con pocos alimentos o comida podrida, cuentas sin pagar, medicamentos sin tomar o tareas domésticas descuidadas pueden ser claves de que alguien necesita más apoyo. Estos cambios pueden estar relacionados con limitaciones físicas, preocupaciones de memoria, dificultades financieras, duelo u otras circunstancias.

El estado de ánimo y las conexiones sociales. Una persona que disfrutaba las reuniones de la familia se puede volver retraída, ansiosa o notablemente irritable. Podría dejar de ver a sus amistades, participar en actividades comunitarias o disfrutar sus pasatiempos favoritos. La soledad, depresión, pérdida auditiva y otros cambios de la salud pueden afectar tanto el bienestar como la vida diaria.

Courtesy photo of the New Mexico Aging and Long-Term Services Department.

Foto de cortesía del Departamento de Envejecimiento y Servicios de Largo Plazo de Nuevo México (New Mexico Aging and Long-Term Services Department)

Empiece con una conversación

Cuando algo parece no estar bien, es natural querer arreglarlo. Sin embargo, decirle a un ser querido que ya no puede manejarse por sí mismo puede hacer que se sienta avergonzado, a la defensiva o temeroso de perder el control sobre su vida.

Busque un momento tranquilo para hablarle en privado en lugar de causar preocupación en frente de toda la familia. Describa lo que ha observado sin hacer suposiciones. Por ejemplo, podría decir: “Ví que subir las gradas pareció que se te dificultó más esta vez. ¿Te has desplazado bien últimamente?”

Escuche con atención la respuesta. Su ser querido puede reconocer un reto, pero sentirse inseguro sobre lo que hay que hacer. Puede haber encontrado maneras de adaptarse que otros no han notado. También puede que se preocupe sobre costos, privacidad, pedir ayuda o volverse una carga para otros.

Pregúntele qué tipo de asistencia quisiera. Un pasamanos, ayuda con las compras en el mercado, o un jalón a sus citas podría hacer una gran diferencia. La meta no es tomar las riendas, sino entender qué apoyo ayudaría a la persona a mantener su independencia, dignidad y calidad de vida.

Sepa cuándo buscar ayuda

Si ve cambios constantes de la memoria, estado de ánimo, movilidad o habilidad de manejar las tareas diarias, anime a su ser querido para que hable con un profesional del cuidado de la salud. Ofrézcale ayuda para programar una cita o acompañarle si así lo quisiera.

Algunas situaciones puede que requieran atención inmediata. La confusión repentina, nuevas dificultades al hablar, parálisis facial, debilidad inesperada pueden ser señal de emergencia médica. Llame al 911 en lugar de esperar una cita de rutina.

Las familias también deberían preocuparse seriamente sobre el abuso, negligencia o explotación financiera. En Nuevo México, se puede comunicar con los Servicios de protección del adulto en el (866) 654-3219 para reportar sospechas de abuso, negligencia o explotación de un adulto vulnerable.

Courtesy photo of the New Mexico Aging and Long-Term Services Department.

Foto de cortesía del Departamento de Envejecimiento y Servicios de Largo Plazo de Nuevo México (New Mexico Aging and Long-Term Services Department)

Encuentre apoyo cerca de casa

No tiene que saber qué clase de ayuda necesita un ser querido antes de buscar orientación. El Centro de servicios para las personas con discapacidades y mayores de edad del Departamento de servicios para personas mayores y a largo plazo de Nuevo México es un buen lugar para empezar. Llame al (800) 432-2080 para hablar con alguien que pueda ayudarle a identificar servicios con base en necesidades y circunstancias. Puede conectarle con servicios de transporte, entrega de comidas en el hogar, servicios domésticos, atención temporal, apoyo para el cuidador, modificaciones al hogar, cobertura de salud y opciones para atención a largo plazo.

Los centros para adultos mayores locales y organizaciones comunitarias son otros buenos recursos. Dependiendo de la comunidad, puede que ofrezcan comidas, actividades, programas de bienestar y oportunidades para conectar con otros.

Si un ser querido vive en un hogar de ancianos o en residencia asistida y está preocupada por su cuidado o derechos, el programa de cuido a largo plazo de Nuevo México puede proveer información y defensa, tel. (866) 451-2901.

Los cuidadores que son miembros de la familia también necesitan apoyo. Ayudar a un ser querido puede significar la coordinación de citas, proveer transporte, manejar las tareas domésticas al mismo tiempo que uno atiende sus propias responsabilidades en el trabajo y otras. Compartir las tareas de apoyo con otros familiares, explorar el cuidado temporal y conectar con servicios para el cuidador pueden ayudar a hacer el trabajo más llevadero.

Courtesy photo of the New Mexico Aging and Long-Term Services Department.

Foto de cortesía del Departamento de Envejecimiento y Servicios de Largo Plazo de Nuevo México (New Mexico Aging and Long-Term Services Department)

Mantenga activa la conversación

Una visita en un día festivo sólo ofrece una imagen instantánea de la vida de alguien. Si hay algo que le preocupe, verifique otra vez después de la reunión. Con el permiso de su ser querido, usted también podría hablar con otros familiares, amigos o vecinos que ven a su ser querido con más regularidad.

Trate de pensar en ofrecer apoyo como una conversación constante, no una única decisión sobre si la persona puede vivir independientemente. Las necesidades cambian con el tiempo y el apoyo adecuado puede cambiar con ellas. Un poco de ayuda con el transporte o las tareas domésticas hoy puede que sea suficiente para ayudar a la persona a permanecer cómoda e independiente en su propia casa.

Lo más importante es abordar a su ser querido con paciencia y respeto. Observe los cambios sin llegar a conclusiones. Escuche sin juzgar. Ofrezca ayuda sin quitarle la voz a su ser querido.

Si está preocupada por alguien que usted ama, empiece con una simple conversación. Deje que la persona comparta cómo le va, escuche lo que le importa más a ella o él y pregunte qué tipo de apoyo podría hacer su vida un poquito más fácil. A veces, tan sólo saber que hay alguien que escucha es el primer paso para conseguir la ayuda que se necesita.

El Dr. Joey Long es el oficial de información pública del Departamento de Servicios para Personas Mayores y a Largo Plazo de Nuevo México.